Alba
La muerte de Iván Ilich (Cap. 12)
A partir de ese momento empezó un aullido que no se interrumpió durante tres días, un aullido tan atroz que no era posi…
Cambio de luces
Esos jueves al caer la noche cuando Lemos me llamaba después del ensayo en Radio Belgrano y entre dos cinzanos los proyectos de …
La bellaza de la vida
En tiempos remotos vivía en Georgia una noble y prudente mujer, la reina Magdana, que gobernaba con justicia su rico y verde pa&iacut…
No te rindas
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
…
Juan Bobo
Había un muchacho al que llamaban Juan Bobo. Como no le gustaba que le llamaran Juan Bobo, un día mató un buey para inv…
Finjamos que soy feliz
Finjamos que soy feliz,
triste pensamiento, un rato;
quizá prodréis persuadirme,
aunque yo sé lo cont…
Perlas de sabiduría
Había una vez en el lejano Oriente un hombre considerado muy sabio. Un joven viajero decidió visitarle para aprender de &eacu…
La española inglesa
La vendedora de fósforos
William Wilson
¿Qué decir de ella?
¿Qué decir de la torva conciencia,
ese espectro en mi camino?
-Camberlayn…
La orgía -José Zorrilla
La sombra nos cobija
Con su tapiz de duelo;
Cansado ya del cielo,
El sol se hundió en la mar.
El mund…
La mula y el buey
- II -
Allá en lo más hondo de la casa sonaban gemidos de hombres y mujeres. Era el triste lamentar de los padres, que no pod&…
Cien años de sueño
Yo no sé si es por el estado de sobreexcitación, de hiperestesia en que vive la humanidad, en fuerza de esta terrible y perp…
La señorita Julia
La señorita Julia, como la llamaban sus compañeros de oficina, llevaba más de un mes sin dormir, lo cual empezaba a dej…
Luvina
De los cerros altos del sur, el de Luvina es el más alto y el más pedregoso. Está plagado de esa piedra gris con la que…
Máximas y Aforismos de Confucio
De la moral provienen dos cosas esenciales: la cultura de la naturaleza inteligente y la duración de los pueblos.
Es preciso que el …
El miedo a la muerte
I
Se podría yo decir cuándo experimenté la primera manifestación de este miedo, de este horror, debiera decir, a…
El monte de las ánimas
II
Los servidores acababan de levantar los manteles; la alta chimenea gótica del palacio de los condes de Alcudiel despedía u…
Licantropía
Me trepé al tren justo cuando arrancaba. Recorrí varios coches. ¡Repletos! ¿Qué pasaba ese día? &iq…
En la madrugada
San Gabriel sale de la niebla húmedo de rocío. Las nubes de la noche durmieron sobre el pueblo buscando el calor de la gente. …