Alba
La ciudad sin nombre
Al acercarme a la ciudad sin nombre me di cuenta de que estaba maldita. Avanzaba por un valle terrible reseco bajo la luna, y la vi a lo lej…
La mujer vengada
Remontémonos a las épocas gloriosas en las que Francia tenía numerosos señores feudales que gobernaban desp&oacu…
Cleopatra
(Montevideanos, 1959)
El hecho de ser la única mujer entre seis hermanos me había mantenido siempre en un casillero especial …
El ruiseñor y la rosa
Agustina de Villeblanche
Uno de los mayores placeres de Agustina era disfrazarse de hombre en carnaval y recorrer todas las reuniones con ese disfraz tan acorde con …
La casa del juicio
Ex oblivione
Cuando me llegaron los últimos días, y las feas trivialidades de la vida me hundieron en la locura como esas gotas de agua que…
Comportamiento en los velorios
No vamos por el anís, ni porque hay que ir. Ya se habrá sospechado: vamos porque no podemos soportar las formas más sol…
El Ceremonial
Un médico rural
Lo innombrable
Estábamos sentados en una ruinosa tumba del siglo XVI, a avanzada hora de la tarde de un día de otoño, en el viejo ce…
Los tres cerditos y el lobo
Había una vez tres cerditos que eran hermanos y vivían en el corazón del bosque. El lobo siempre andaba persiguié…
Amor
Un poco cansada, con las compras deformando la nueva bolsa de malla, Ana subió al tranvía. Depositó la bolsa sobre las…
Dagon
Escribo esto bajo una fuerte tensión mental, ya que cuando llegue la noche habré dejado de existir. Sin dinero, y agotada mi p…
Acerca de los besos
Piero contó:
Esta noche hemos hablado de nuevo sobre el beso y hemos discutido acerca de que clase de beso era el que nos procuraba m…
Otelo
Con su característica bravura, su nobleza de espíritu y su trato sincero y abierto, el moro Otelo habíase conquistado …
Silencio una fabula
Escúchame —dijo el Demonio, apoyando la mano en mi cabeza—. La región de que hablo es una lúgubre región en Libi…
La caída de la Casa Usher
I
Un día de otoño triste, oscuro y silencioso, cuando las nubes colgaban bajas y pesadas en el cielo, crucé solo a cab…
Tenga para que se entretenga
Estimado señor:
Le envío el informe confidencial que me pidió. Incluyo un recibo por mis honorarios. Le ruego se sirva…
Los celosos
Irma Peinate era la mujer más coqueta del mundo, lo fue de soltera y aún más de casada. Nunca se quitaba, para dormir, …