Audiolibros LibriVox
El palacio de hielo
I
–¿Quieres un cuento oriental en el que pasen caravanas de fetiches sedientos, caballeros en arqueados dromedarios hacia espejismos…
Trasero sagrado
Dígase lo que se quiera, la historia de España en los últimos veinticinco años ha sido representada en Europa po…
La nochebuena en el mar
Un mar rebelde, que hacía visos de bilis colérica, oponíase con tenacidad ciega a la marcha del Tamaulipas. Grandes pir…
Trenes asesinos
Si al buen Sr. Leuthreau, tratante en bestias, le hubiesen asesinado en los Balkanes, el hecho sería naturalísimo. Pero morir …
Ladrones legales e ilegales
Un ladrón cayó en el garlito. Falto de recursos para comer bien, como comen los ladrones, y no pudiendo tragar el rancho de la…
Biografías breves
Marco Tulio Cicerón, (106 a C - 43 a C)
Marco Tulio Cicerón fue un jurista, político, filósofo, escritor, y ora…
Sobre la amistad
Fannio: Así son las cosas, Lelio: no ha existido un hombre mejor ni más ilustre que el Africano, pero también debes ap…
El cerdito
La señora estaba siempre vestida de negro y arrastraba sonriente el reumatismo del dormitorio a la sala. Otras habitaciones no hab&i…
El impostor
Estaba cansada de esperar pero el hombre llegó puntual y lo vi sonreírme con timidez el primer nombre. Me dijo que era &Eacut…
El gato
Muchas cosas desagradables se pueden decir o imaginar de John. Pero nunca le sospeché una mentira; tenía demasiado desprecio …
Bienvenido, Bob
Es seguro que cada día estará más viejo, más lejos del tiempo en que se llamaba Bob, del pelo rubio colgando en …
Ella
Cuando Ella murió después de largas semanas de agonía y morfina, de esperanzas, anuncios tristes desmentidos con viole…
El último viernes
En cuanto lo hicieron pasar, Carner comprendió que aquel viernes iba a ser distinto. Creyó recordar tímidas premonicio…
Ida y vuelta
Se encontró sólo en la sala de espera y se puso a mirar el diario que había llevado para el brazo. Las manos le tembla…
San Manuel Bueno mártir
En el pueblo todos acudían a misa, aunque sólo fuese por oírle y por verle en el altar, donde parecía transfigu…
El hacha mística
Era lo que se llama un investigador. Buscaba el misterio de la vida, que lo es de la muerte, ya que ese misterio no es sino la linde misma …
El espejo de la muerte
¡La pobre! Era una languidez traidora que iba ganándole el cuerpo todo de día en día. Ni le que daban ganas para …
La noche boca arriba
Y salían en ciertas épocas a cazar enemigos;
le llamaban la guerra florida.
A mitad del largo zaguán del ho…