Audiolibros LibriVox
La condesita del castañar
A Don Ramón María del Valle Inclán
La pequeña Susana, nueva doncella de la Condesita del Castañar, no pue…
Vendetta
A Manuel F. Cestero
Y mientras yo con asombro le escuchaba, el poeta proseguía:
Así transformado, e impregnadas del veneno de …
El último ramo
A Federico Uhrbach
Era una tarde de carnaval. La amplia calle, las aceras, los portales y los balcones rebosaban de mujeres vistosamente ata…
La cicatriz
A Udón Pérez
Se hablaba de amores.
De repente Juan, aquel viejo lobo de mar que había naufragado seis veces y que narra…
El príncipe del mar
A Francisco de Villaespesa
Aquel cuartito de Octavio era un caprichoso museo de exquisitos despojos femeniles. Allí se encontraban tr…
El rayito de sol
A Andrés Mata
Oh Silfo, dulce Silfo de los sueños, no retengas hasta después del alba a mi amada en su blando lecho, ni…
Antonieta
Cuando nuestros primeros padres fueron expulsados del Paraíso después de haber cometido el primer pecado, el diablo, a quien e…
Las castañas
La familia de Juan Honrado estaba reunida alrededor del hogar donde se levantaba una hermosa llama y chisporroteaban, gimiendo antes al solt…
La conciencia
En aquellos tiempos en que los guerreros iban completamente vestidos de hierro, vivía un hombre muy poderoso, pero muy malo, tanto qu…
El mosquito
En un país donde nunca hacía frío ni jamás era excesivo el calor, siendo constante la primavera, reinaba un pr&i…
Las golondrinas
Las golondrinas aparecieron en el horizonte, se fueron acercando y comenzaron a describir círculos por encima de la casa de Isidro. L…
La hiedra
Rafaelito tenía un humor muy negro porque su padre le había castigado. Verdad es que el castigo no es cosa agradable y que pon…
La muñeca
Enriqueta estaba loca de contento pues había llegado el instante, para ella tan deseado, de ir a la quinta de los Rosales, situada en…
Las cerezas
Juanito tenía diez años; unos ojos grandes como manzanas y negros como moras y labios semejantes a su fruta favorita, las cere…
Los rosales
Una reja separaba los jardines de dos casas de Sevilla, allá por el año 1630. El uno era muy grande y correspondía a un…
La perla
-Con fe y perseverancia, todo se alcanza.
Así decía un padre a sus hijos, hace de esto muchos años, tantos, que forman …
Las grullas, el tiempo y la política
El domingo veintitrés de enero de mil novecientos trece, el día amaneció gris. Un sol tímido se asomaba y s…
Memorias de cocina y bodega
DESCANSO XIII
Seguramente que la cocina es una de las cosas más características de nuestra tierra, junto con la arquitect…
Río del olvido
Río de Enero, Río de Enero:
fuiste río y eres mar:
lo que recibes con ímpetu
lo dev…
Por mayo era, por mayo...
Por mi mano plantado tengo un huerto.
Fray Luis de León
Pero ¿por qué hablar de la flor y no de la planta? &iques…