Audiolibros LibriVox

Historia de un franco que no circulaba

Leído por Alba


Amado Nervo



El «Duque Job», de noble y pía memoria, en cuento que ya puede reputarse clásico, nos refirió la historia …

El hombre al que le dolía el pensamiento

Leído por Alba


Amado Nervo



Para Ezequiel  A. Chávez Hay enfermedades extremadamente raras y terribles. Una de ellas es la del sueño, de que tan…

Fotografía espírita

Leído por Alba


Amado Nervo



Los espíritus tienen coqueterías de mujer; cosa que yo no hubiera creído si no me lo revelan ellos mismos, o mejor di…

Un sueño

Leído por Alba


Amado Nervo



El Rey Don Felipe   El Greco y sus dos acompañantes vieron abrirse por fin una mampara, y fueron introducidos, de la antec&aa…

Amnesia

Leído por Alba


Amado Nervo



Volvimos a nuestro rinconcito campestre, a nuestra quinta llena de árboles y flores, y en el momento en que el ama ponía a C…

La prisión a la orilla del mar

Leído por Alba


Amado Nervo



A Antonio De Zayas   En San Sebastián hay una cárcel a la orilla del mar. En otros muchos puertos he visto grandes pr…

Un consejo de ministros

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Amado Nervo



Aquel Consejo de ministros se dedicó por entero a discutir el urgente problema de la colonización. Era preciso poblar y cul…

La navidad de la pastora

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Amado Nervo



¿Conocéis sin duda el Angelus de Rosa Bonheur, esa viril pintora que quiso dejar en un cuadro, en uno solo acaso, algo de fem…

La locomotora

Leído por Alba


Amado Nervo



Al Lic. Don Joaquín D. Casasús   Entre la pradera por donde paseaban y el coqueto caserío, atrayente y risue&nt…

Cien años de sueño

Leído por Alba


Amado Nervo



Yo no sé si es por el estado de sobreexcitación, de hiperestesia en que vive la humanidad, en fuerza de esta terrible y perp…

La libertad

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Amado Nervo



A Rómulo Farrera Ramírez sale de su casa con dirección al taller. El airecillo fresco le picotea el rostro y le to…

La llave

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Amado Nervo



Un título de Castilla, que ha vivido mucho en Granada, me contaba la siguiente historia incomparable: Cierto moro de antigua fami…

Una mentira

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Amado Nervo



Volvió a su casa ya en la madrugada. Metió cautelosamente el llavín en la cerradura, con miedo de que ella pudiese esta…

Un mendigo de amor

Leído por Alba


Amado Nervo



I Joven, soltero, sin familia y rico, ¿qué más podía desear Carlos? Una voz insidiosa, cuando las pasi…

El mayusculismo

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Amado Nervo



Mi amigo sufre una grave enfermedad. Esta enfermedad no tiene nombre aún; pero voy a dárselo: se llama o se llamará, …

Las varitas de la virtud

Leído por Alba


Amado Nervo



A Federico Gamboa Cuando niño, vivía yo en un caserón desgarbado, sólido y viejo, que era como la casa …

Buquineando

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Amado Nervo



«Bouquin» quiere decir (entre otras cosas, porque tiene acepciones menos nobles) libro viejo. «Bouquiner», por tant…

La última molestia

Leído por Alba


Amado Nervo



Y aconteció que el carro fúnebre de tercera clase, con sus dos escuálidos caballejos, metióse entre los rieles …

El hallazgo

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Amado Nervo



A Ramón del Valle Inclán EL yate Princesa Alicia volvía de su excursión por el Atlántico, trayendo un …

El lago encantado

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Amado Nervo



Para el ministro de México en España, Don Juan A. de Béisteoui   Mi amigo, que ama apasionadamente la natural…

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