Audiolibros LibriVox
Evangélicas
1. — Subir, ascender, prosperar en el mejor sentido de las palabras, no es encaramarse en los sitios más visibles, como los gatos en …
Testimonio
Soy yo, soy yo quien ama, dadme paso
y no toquéis mi sangre, mis cabellos.
Nadie puede decir con este llanto
el fin…
Libro de oficios
La poetisa recoge hierba de entretiempo,
pan viejo, ceniza especial de cuchillo;
hierbas para el suceso y las iniciaciones.
…
Verdor secreto
Niña que fui, dichosa
visitante nocturna de mis sienes;
la espuma silenciosa
de la ausencia sostienes
y por l…
La tela de araña
No puedo sufrir la visla de una tela de araña. No es la aversión a la suciedad la que me inspira este horror. Otras cosas m&…
Esperanza
Preocúpase el humano
Siempre de un fin futuro,
Y discurre sobre él, cierto y seguro
De que al fin llegar&aac…
A los amigos
Amigos: hubo tiempo más hermoso
Que el presente—y el caso no es dudoso—,
Y raza que a la nuestra fué mejor.
…
Una fantasía fúnebre
Con mortecino rayo
Baña la luna el bosque en su desmayo,
El genio de la noche al aire zumba,
La nube es fr&ia…
Las cuatro edades del mundo
Brilla en los vasos el purpúreo vino;
Los comensales en beber se animan;
Entra el cantor, y juntan su destino
Con &…
Rodrigo o la torre encantada
Rodrigo, rey de España, el más sabio de los príncipes en el arte de variar sus placeres, el menos escrupuloso en la fo…
La llave
A mi querido amigo Eduardo Palacio
I
Fue hecha de un fragmento de barretilla de hierro cortada por el martillo-tajadera a un recio go…
Un ramito de violetas
El joven ministro salió muy de mañana de su casa, como un estudiante que se escapa del aula. Era tan temprano que ni aun los p…
Testavana
I
—¡Me han robado! Me han robado toda mi fortuna, más de diez millones… ¡Socorro!
A estos gritos acudieron todos los e…
El auxiliar de la parroquia
Había una vez, en una diminuta ciudad de provincias bastante alejada de Londres, un hombrecito llamado Nathaniel Pipkin, que trabajab…
El zorzal
A mi rey del bosque cordobés le gustaba comer carne cruda, le gustaba imitar el ruido que hace un trapo cuando limpia los vidrios de…
Perlas
Como al fondo del mar baja
el buzo en busca de perlas,
la inspiración baja a veces
al fondo de mis tristezas
…
Puesta de sol
Por la calle solitaria
cuyo término confuso
vagamente se deslíe
en el oro del crepúsculo,
silen…
Nuestras vidas son ríos
Yo tenía una sola ilusión: era un manso
pensamiento, el río que ve próximo el mar
y quisiera un inst…
Mañana de sol
Palpitan como alas de pájaros en fuga
las velas que sacude la brisa matinal,
y el aire, a flor de onda, menudamente arrug…
En el cielo
El cielo y yo quedamos frente a frente.
Y era como un tropel de informes canes
persiguiendo una fuga de titanes
las nubes …