Alba
Amistad funesta (Cap. 1.6)
Juan y Lucía aparecieron por el corredor, ella como arrepentida y sumisa, él como siempre, sereno y bondadoso. Hermosa era la…
El marido complaciente
Toda Francia terminó por saber que el príncipe de Bauffremmont tenía más o menos los mismos gustos del cardenal …
Muerte, no seas mujer
Estás dormida a dos metros de mí.
En lugar de escribir me pongo a mirarte.
¡No hay nada que decir!
…
La estrella sobre el bosque
Un día, cuando el diligente y apuesto camarero François se inclinó sobre el hombro de la bella condesa polaca Ostrovska…
La princesa y el granuja
- XIII -Discurrieron por los salones en parejas. Migajas daba el brazo a su consorte.
-¡Es lástima -dijo ésta-, qu…
Cuento de invierno
La Princesa bizantina
Cábeme la honra de contar la historia del caballero franco Brandimarte de Normandía, flor de la nobleza cristiana y vá…
El asno y el lobo
Un Burro cojo vio que le seguía
Un Lobo cazador, y no pudiendo
Huir de su enemigo, le decía:
&la…
Las semillas de la discordia
Una noche un campesino de África vio que la discordia plantaba semillas en su campo. Se abstuvo de intervenir y la observó. Cu…
La bella durmiente del bosque
Vivían en tiempos remotos un rey y una reina que todos los días exclamaban:
- ¡Ah, si tuviésemos un hijito! - pe…
El maestro
La última niebla
Hace varias horas que hemos llegado a la ciudad. Detrás de la espesa cortina de niebla, suspendida inmóvil alrededor nuestro,…
El hombre del saco
Había un matrimonio que tenía tres hijas y como las tres eran buenas y trabajadoras les regalaron un anillo de oro a cada una …
La fría mano del misterio
Después del casamiento, mi mujer me arrastró rápidamente hasta el coche. A la puerta de la iglesia, de pie sobre las lo…
Fragmentos para dominar el silencio
I
Las fuerzas del lenguaje son
Las damas solitarias, desoladas,
Que cantan a través de mi voz
Que escucho a …
Los tres cosmonautas
Había una vez la Tierra.
Y había una vez Marte.
Estaban muy lejos el uno de la otra, en medio del cielo, y alrededor h…
La muerte de la emperatriz de la China
Delicada y fina como una joya humana, vivía aquella muchachita de carne rosada, en la pequeña casa que tenía un salonci…
Pensamientos y máximas de diferentes autores chinos
DE DIFERENTES AUTORES CHINOS
Tratad a los extranjeros con humanidad; llevad la ilustración a vuestros vecinos; imitad al talento;…
Entre sueños
Hace pocos días entré en una tienda de tiroleses, y como había de fijarme en otra cosa, me fijé en un reloj de …
Dentro y fuera
Había una vez un hombre llamado Frederick; se dedicaba a tareas intelectuales y poseía una amplia extensión de conocimi…