Alba
La casa encantada
Una joven soñó una noche que caminaba por un extraño sendero campesino, que ascendía por una colina boscosa cuya…
El ángel de los niños
Cuenta una leyenda que a un angelito que estaba en el cielo, le tocó su turno de nacer como niño y le dijo un día a Di…
Un árbol de Noel y una boda
Hace un par de días asistí yo a una boda... Pero no... Antes he de contarles algo relativo a una fiesta de Navidad. Una boda e…
La esfinge sin secreto
El matrimonio
Si yo tuviera cien millones
IV
Ahí tenéis los dos únicos medios que se me han ocurrido en toda mi vida para lograr la susodicha cantidad. — …
Para leer al atardecer
Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Eran cinco.
Cinco correos sentados en un banco en el exterior del convento situado en la cumbre del Gran San…
La duquesa y el joyero
Hop-Frog
Jamás he conocido a nadie tan dispuesto a celebrar una broma como el rey. Parecía vivir tan sólo para las bromas. La ma…
La noche de reyes
El ahijado de la muerte
Un pobre hombre tenía doce hijos y necesitaba trabajar día y noche para poder darles pan. Cuando el decimotercero vino al mund…
Por qué engañan los hombres a las mujeres. Por bonitas
Cuando el Sr. Poncet terminó de hablar, la anciana señora Míguez reiteró su tesis de que el género de vi…
Las aventuras de Pinocho
Le nacen a Pinocho orejas de burro, después se convierte en verdadero pollino y empieza a rebuznar.
¿Cuál fue la sor…
El patito feo
¡Qué lindos eran los días de verano! ¡Qué agradable resultaba pasear por el campo y ver el trigo amarillo, …
El Lazarillo de Tormes (Tratado 6)
Deseo y posesión
Las charadas ya no están de moda. ¡Qué tiempos tan buenos para los poetas eran aquellos en que Le Mercure proponí…
La novela en el tranvía
- IV -
Andando, andando seguía el coche y ya por causa del calor que allí dentro se sentía, ya porque el movimiento pau…
El libro de la vida
La mujer fría
Blanca, envuelta en el amplio peinador de crespón amarillo, con la cabellera ceniza y rizosa cayendo sobre los hombros desnudos, pare…
Frankenstein o el moderno Prometeo
Nada hay más doloroso para el alma humana, después de que los sentimientos se han visto acelerados por una rápida suc…