Ficción militar
Muerte del cabo Cheo López
Perdóneme, don Pedro… Claro que esta no es manera de presentarme… Pero, le diré… ¿Cómo podría explicarle…
El héroe
Acababa de llegar aquella mañana a la línea de fuego.
Tenía el aspecto cansado; la fisonomía, grave y tr…
El primer suplicio
Fue en el sitio de 1870.
Lo recuerdo bien. Todo se grabó en mi pupila y luego indeleble en el fondo de mi memoria.
La mañana e…
El combate de la tapera
De la tapera seguían saliendo chorros de fuego entre una humareda espesa que impregna el aire de fuerte olor a pólvora.
En el …
Justo José
La estancia quedó, obsequiosamente, entregada a la tropa. Eran patrones los jefes. El gauchaje, amontonado en el galpón de lo…
Uno a media calle
No es el tambor más o menos conocido en todas las columnas. Es un ruido seco, un golpe al parecer dado en un tronco sembrado de oque…