Historias Cortas
Flores de las tinieblas
A Monsieur Léon Dierx
"Buenas personas que pasáis
Orad por los muertos"
Inscripción al borde de un gran camin…
Sof?a En La Arena
Traducción a partir del original en alemán: "Sofia auf dem Sand" (Sofia por la arena) de Sebastian Bruck.
Mp3 cre…
El último viernes
En cuanto lo hicieron pasar, Carner comprendió que aquel viernes iba a ser distinto. Creyó recordar tímidas premonicio…
Los Ojos De La Lluvia
El cuento LOS OJOS DE LA LLUVIA es un relato que pretende ser un ensayo de realismo mágico, narrado en primera persona por la voz y l…
El disfraz
El flaco Matías se paró frente a la vidriera. Allí estaba la careta de calavera. Era cierto. Medina le había dic…
El conductor del rápido
Desde 1905 hasta 1925 han ingresado en el Hospicio de las Mercedes 108 maquinistas atacados de alienación mental
Cierta mañana…
El parásito del tren
Si dijo el amigo Pérez a todos sus contertulios de café; en este periódico acabo de leer la noticia de la muerte de un…
Los inmigrantes
El hombre y la mujer caminaban desde las cuatro de la mañana. El tiempo, descompuesto en asfixiante calma de tormenta, tornaba a&uac…
El dúo de la tos
El gran hotel del Águila tiende su enorme sombra sobre las aguas dormidas de la dársena. Es un inmenso caseró…
La célebre rana saltarina del Distrito de Calaveras
Para cumplir el encargo de un amigo que me escribía desde el Este, fui a hacer una visita a ese simpático joven y viejo charla…
Las víctimas del trabajo
—¡Pepe!
La voz venía de la calle y era una voz fresca y alegre como una carcajada.
—¡Demontre, la Luisa!—gritó e…
Cuento de Navidad
Si se pregunta:—¿hay aquí penas?—de fijo que, echando los ojos sobre la muchedumbre, se responde:—ninguna. Aquello se antoja …
Palomas blancas y garzas morenas
-Mi prima Inés era rubia como una alemana. Fuimos criados juntos, desde muy niños, en casa de la buena abuelita que nos amaba …
La locomotora
Al Lic. Don Joaquín D. Casasús
Entre la pradera por donde paseaban y el coqueto caserío, atrayente y risue&nt…
El acomodador
Apenas había dejado la adolescencia me fui a vivir a una ciudad grande. Su centro —donde todo el mundo se movía apurado entre…
El trasgo
El comedor de la venta de Aristondo, sitio en donde nos reuníamos después de cenar, tenía en el pueblo los honores de c…
El tesoro del castillo
Aquella, noche de luna había sabido aprovecharla bien el tío Manolo, para reunir en su era a los vecinos a desperfollar el eno…
La Tienda De Muñecos
Es un cuento corto del venezolano Julio Garmendia.
Julio Garmendia nace en la hacienda "El Molino" de la ciudad del Tocuyo el 9 …
El Potro Salvaje
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Buenos Aires, Argentina, 19 de febrero de 1937), notable cuenti…
El quinto
No puedo dudarlo. Ella se aproxima; oigo el ruido de manera seca de sus canillas y el golpeteo de sus pies sin carne sobre los peldañ…