Historias Cortas
El décimo
¿La historia de mi boda?
Óiganla ustedes; no deja de ser rara.
Una escuálida chiquilla de pelo greñoso, de ra&ia…
Los ojos sombríos
Después de las primeras semanas de romper con Elena, una noche no pude evitar asistir a un baile. Hallábame hacía largo…
De caza
Una vez tuve en mi vida mucho más miedo que las otras. Hasta Juancito lo sintió, transparente a pesar de su inexpresión…
La tormenta
En la esquina de una calle cualquiera de Berlín oeste, bajo el dosel de un tilo en plena floración, me vi envuelto en una ardi…
El premio gordo
Allá en tiempo de Godoy, el caudal de los Torres-nobles de Fuencar se contaba entre los más saneados y poderosos de la monarqu…
La mata
Vivía sola, completamente sola, en un cuarto estrecho y sombrío de cabo de barrio. Sus nexos sociales no pasaban de la compra,…
Las medias rojas
Cuando la rapaza entró, cargada con el haz de leña que acababa de me rodear en el monte del señor amo, el tío Cl…
Las Rayas
Es un cuento corto de Horacio Quiroga.
Sobre el autor:
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Bueno…
El eclipse
Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guate…
La novela del tranvía
Cuando la tarde se obscurece y los paraguas se abren, como redondas alas de murciélago, lo mejor que el desocupado puede hacer es sub…
Las rayas
...-"En resumen, yo creo que las palabras valen tanto, materialmente, como la propia cosa significada, y son capaces de crearla…
La mujer de otro
Supongo que siempre lo supe; un día yo iba a terminar llamando a esa puerta. Ese día fue esta noche.
La casa es más o m…
La historia de un hombre supersticioso
“Hubo algo muy extraño acerca de la muerte de William, ¡muy extraño de veras!” suspiró con melancolía un h…
El caballo muerto
Sentían que llevaban corazones bordados de nervaduras como las hojas, todas iguales y sin embargo distintas en las láminas de…
El ramo azul
Desperté, cubierto de sudor. Del piso de ladrillos rojos, recién regados, subía un vapor caliente. Una mariposa de ala…
Ligeia
Y allí dentro está la voluntad que no muere. ¿Quién conoce los misterios de la voluntad y su fuerza? Pues Dios n…
The story of an hour
Knowing that Mrs. Mallard was afflicted with a heart trouble, great care was taken to break to her as gently as possible the news of her h…
Las últimas miradas
El hombre mira a su alrededor. Entra en el baño. Se lava las manos. El jabón huele a violetas. Cuando ajusta la canilla, el ag…
El hombre de la sesera de oro
Al leer su carta, señora, me ha asaltado algo así como un remordimiento. Me he recriminado el color pesimista de mis cuentos y…
El fardo
Allá lejos, en la línea, como trazada por un lápiz azul, que separa las aguas y los cielos, se iba hundiendo el sol, co…