Romance
Un adulterio
Cuando el tísico llegó malhumorado a su vivienda mandó llamar al intendente.
Después de contarle su aventura le…
Un amor verdadero
Pocos hombrea podrán asegurar— y al decir estas palabras don Juan sonreía melancólico — que han sido amados, co…
Un viejo verde
Oíd un cuento... ¿Que no le queréis naturalista? ¡Oh, no! será idealista, imposible... romántico.
*…
Cartas de amor
Mi Ramiro:
Ya hace mucho tiempo que dura nuestro enojo, y eso no puede ser. Tú te has encaprichado en que sea yo la primera en escrib…
Ollanta
Ollantay u Ollántay es un drama escrito originalmente en quechua colonial, considerado por unos como de origen incaico —y como tal la…
Insolación
A finales del siglo XIX una dama de la alta burguesía española acude a una romería, el calor, el sol, el ambiente, la c…
Muerte, no seas mujer
Estás dormida a dos metros de mí.
En lugar de escribir me pongo a mirarte.
¡No hay nada que decir!
…
El amor y la muerte
Con gran frecuencia ocurren los llamados crímenes de amor.
Relatan los periódicos casi a diario sucesos dramáti…
El desventurado prometido de Aurelia
Los hechos que voy a relatar se hallan consignados en una carta que me dirige cierta señora residente en la hermosa ciudad de San J…
La muerte de la emperatriz de la China
Delicada y fina como una joya humana, vivía aquella muchachita de carne rosada, en la pequeña casa que tenía un salonci…
La promesa
Mateo de Zalbidea y Pérez era un hombre como los demás, y no es poco ser.
Digo que este Mateo se había enamorado a los…
Espérame
En busca de luz para mis cansados ojos, fui un verano a Deva, a tomar los baños de su agitado mar, y entre los bañistas conoc…
La lección del caos
A Manuel Díaz Rodríguez
Al choque de las copas y la algazara de los brindis, habían sucedido las chispeantes narracione…
El tapiz
El viejo poeta dejó caer la fragante cartita de su desconocida admiradora lejana, indicando un gesto de melancolía. «Me …
El cornudo
Calleja penumbrosa, escalera silente, dueña discreta con un manojo de llaves a la cintura; silencio amable en un hostal del placer …
Amor y venganza
IV
Los piratas huyeron.
Cuando el sol bañó con sus dorados rayos el horizonte, más de un cuadro de dolor vino a ilumin…
El milagro de San Antonio
Hacía años que Luis no había visto las calles de Madrid a las nueve de la mañana.
A esta hora comenzaban a dormi…
El primer beso
Más que conversar, aquellos dos susurraban: hacía poco que el romance había empezado y andaban tontos, era el amor. Am…
El esfuerzo mal pagado
El capitán Moncada, que se hallaba con su regimiento de caballería de guarnición en una vieja ciudad castellana, rec…
Como flor de almendro
Ansiosa, acodada sobre la barandilla de popa,
fijaba con insistencia los ojos en el horizonte, como si quisiera dar fuerza a sus pupi…