Poesía
Aquella tarde
Aquella tarde, al decirle
que me alejaba del pueblo,
me miró triste, muy triste,
vagamente sonriendo.
Me dij…
El Amigo Braulio
UN JOVEN POETA DECIDE PUBLICAR POR PRIMERA VEZ ALGUNOS DE SUS POEMAS Y ESO LE TRAE ALGUNOS PROBLEMAS
Cutufato y su gato
Quiso el niño Cutufato
Divertirse con un gato;
Le ató piedras al pescuezo,
Y riéndo…
En el fondo del hombre
En el fondo del hombre,
agua removida .
En el agua más clara,
quiero ver la vida.
En el fondo del hombre,
agua …
La perla de la mora
Una mora de Trípoli tenía
Una perla rosada, una gran perla:
Y la echó con desdén al mar …
A una dama bizca
Si a una parte miraran solamente
vuestros ojos, ¿cuál parte no abrasaran?
Y si a diversas partes …
A una estrella
¿Quién eres tú, lucero misterioso,
tímido y triste entro luceros mil,
que cuando miro tu esplendor dudoso,
turba…
La Venus Callipyga
Hubo en la Grecia dos siracusanas,
que tenían un trasero portentoso;
Y, por saber la cual de las hermanas
lo ten&ia…
Tuteémonos
Muérome por llamar Juanilla a Juana,
que son de tierno amor afectos vivos,
m…
Senos de viuda
Los senos de viuda se abren en la negrura profundamente blancos. Parece que habían de ser blancos y negros, o el uno blanco y el ot…
Incontrastable
Que del modo que las gotas
Van cayendo como notas
De repliegues en repliegues,
Por los pétalos rizados de la flor,
Sin sentir, las in…
Ars
El verso es vaso santo; poned en él tan solo
Un pensamiento puro,
En cuyo fondo bullan hirvientes las imágenes
Como burbujas d…
A una rosa
De púrpura vestida ha madrugado
con presunción de sol la rosa bella,
siendo sólo una luz, purpúrea h…
Las Olas
"Las olas" es uno de los más hermosos libros de la literatura universal.
Escrito integramente en prosa poética, n…
Si tú
El cielo se perderá:
muchacha campesina,
bajo el cerezo,
lleno de rojos gritos,
te deseo.
El cielo se borrar&…
La alegría de mayo
A vosotros los que vivís en nuestros piadosos climas templados, los que nunca miráis caer las hojas sino cuando hay ya otras…
En gira con Yamandú Rodríguez
En el año 32 Yamandú Rodríguez y yo hicimos una gira. Él recitaba poesía y yo tocaba el piano. Llegamos a…
Primer poema a Miguel Hernández
Muchacho amado de ojos tristes
reposada tu voz, castiza y ronca
se hunde triste
en mis lejanas raíces, cuando,
…
La rebanadita de pan
Ya sentado a su mesita
Basilio para cenar,
en su cuarto, sin llamar,
entrósele una visita.
Era una bella señ…
El silbo del dale
Dale al aspa, molino,
hasta nevar el trigo.
Dale a la piedra, agua,
hasta ponerla mansa.
Dale al molino, aire,…