Poesía
Mi retablo de Navidad
I
El niño Dios
De toda la pintoresca variedad del Nacimiento vistoso, -con el divino Infante, la Madre doncella, el Esposo pl&aacu…
Con lilas llenas de agua
...Rit de la fraícheur de l'eau.
&nbs…
De La Vida.. Un Momento
Es una poesia corta escrita por mi grannn amigo Fernando García Alonso.
Historia de mi muerte
Soñé la muerte y era muy sencillo;
una hebra de seda me envolvía,
y a cada beso tuyo,
con una vuelta …
Ay mísero de mí
¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!
Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis as&ia…
La rosa y la cebolla
Con la Cebolla un día
Juntóse por azar fragante Rosa,
Y cual cebolla a poco tiempo hedía. …
La luna es una ausencia
Y tú, ¿quién eres de la noche errante
aparición que pasas silenciosa,
cruzando los espacios ondulant…
Canción a una dama
De la florida falda,
Que hoy de perlas bordó el alba luciente,
Tejidos en guirnaldas
Traslado estos jazmines a tu f…
Verdor secreto
Niña que fui, dichosa
visitante nocturna de mis sienes;
la espuma silenciosa
de la ausencia sostienes
y por l…
Los ojos pardos
Hay recuerdos que nunca,
pierden su encanto,
aunque el lloro los borre
de tristes años.
Así acaricia
…
Soledad
En ti estás todo, mar, y sin embargo,
¡qué sin ti estás, qué solo,
qué lejos, sie…
La navidad de la pastora
¿Conocéis sin duda el Angelus de Rosa Bonheur, esa viril pintora que quiso dejar en un cuadro, en uno solo acaso, algo de fem…
El viejecito
I
Cada vez que esta rueda del año, más erizada de púas que la de Santa Catalina (a juzgar por las penas que nos trae), …
Invernal
Noche. Este viento vagabundo lleva
Las alas ateridas
Y heladas.
El gran Andes
Yergue al inmenso azul su blanca cima.
La nieve cae en c…
Canción
Si tú oyeras
a la amarga adelfa sollozar,
¿qué harías amor mío?
¡Suspirar!
…
Jesús el dulce viene
Jesús, el dulce, viene...
Las noches huelen a romero.
Oh, que pureza tiene
la luna en el sendero!
Palacios,…
Cantarcillo
Ruiseñor que volando vas,
cantando finezas, cantando favores,
¡oh, cuánta pena y envidia me das!
Pero no, …
La cuna vacia
Bajaron los ángeles,
besaron su rostro,
y cantando a su oído dijeron:
«Vente con nosotros.»
Vi…
Cuento triste
¿Por qué me pides versos? Hace ya tiempo que mi pobre imaginación, como una flor cortada demasiado temprano, qued&oacut…
El placer de la venganza
Un vizcaíno insufrible
por una calle iba andando,
y en una reja, pasando,
se dio un codazo terrible.
Enfureci…