Poesía
A Rosario
Esta hoja arrebatada a una corona
que la fortuna colocó en mi frente
entre el aplauso fácil e indulgente
con que el primer e…
Verde embeleso
Verde embeleso de la vida humana,
loca esperanza, frenesí dorado,
sueño de los despiertos intrincado,
co…
No quiso ser
No conoció el encuentro
del hombre y la mujer.
El amoroso vello
no pudo florecer.
Detuvo sus sent…
No me quites las canas
No me quites las canas
Que son mi nobleza:
Cada cana es la huella de un rayo
Que pasó, sin doblar…
Cese señora el duelo
Cese, señora, el duelo en vuestro canto,
¿Qué fuera nuestra vida sin enojos?
¡Vivir es …
Poema III
Sólo la sed
El silencio
Ningún encuentro.
Cuídate de mí, amor mío
Cuídate …
A una nariz
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase …
El león y la raposa
Estaba cojo una vez
un león viejo —no es nuevo
quien anda mucho mancebo
estar cojo a la vejez— .
Como no podí…
Estos versos
Estos versos, lector mío,
que a tu deleite consagro,
y sólo tienen de buenos
conocer yo que son malos,
…
Tiempos que fueron
Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigía,
como torrente que …
Miedo
Yo no quiero que a mi niña
golondrina me la vuelvan,
se hunde volando en el Cielo
y no baja hasta mi estera;
…
Reconocimiento
Tú haces el silencio de las lilas que aletean
En mi tragedia del viento en el corazón.
Tú hiciste de mi vida un cuento …
De Atlántida
Lucen del Ocaso los pálidos cobres
y del mar que duerme, los blancos estaños,
y van derramando perfumes salobres
…
Como tú
Así es mi vida,
piedra,
como tú; como tú,
piedra pequeña;
como t…
Al oído de una muchacha
No quise.
No quise decirte nada.
Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
…
Un gracioso
Era la explosión del año nuevo: caos de barro y nieve, atravesado por mil carruajes, centelleante de juguetes y de bombones, h…
Canción amarga
¡Ay! juguemos, hijo mío,
a la reina con el rey!
Este verde campo es tuyo.
¿De quién más podr…
La mula del doctor
Apeóse un médico a hablar
a otro médico
a la puerta de un enfermo
que él venía a visita…
Elogio De La Vida Campestre
El autor es Horacio. Quinto Horacio Flaco (en latín Quintus Horatius Flaccus) (Venusia, hoy Venosia Apulia, 8 de diciembre del 65 adC…
Niña en el jardín
Un claro en el jardín oscuro o un pequeño
Espacio de luz entre hojas negras.
Allí estoy yo, dueña de…