Poesía
Exilio
A Raúl Gustavo Aguirre.
Esta manía de saberme ángel,
Sin edad,
Sin muerte en qué vivirm…
Cómo hago dramas
Escojo una pasión, tomo una idea,
un problema, un carácter... y lo infundo,
cual densa dinamita, en lo profundo
…
El Romancero Viejo
El Romancero español es un grupo de cortos poemas de origen medieval desgajados de los cantares de gesta castellanos a partir del sig…
Silencio
Hijo mudo de la soledad y del misterio, tú eres el esposo esperado de la noche, el amigo ansiado de los que padecen, de los que n…
Cuando me puse a pensar
Cuando me puse a pensar
La razón me dio a elegir
Entre ser quien soy, o ir
El ser ajeno a emprest…
Mi hogar
Allá, cabe la frontera,
teniendo el mar por espejo;
por techumbre la azulada
bóveda …
Oración final
Tú que callas, ¡oh Cristo!, para oírnos,
oye de nuestros pechos los sollozos;
acoge nuestras quejas, los gemidos
de este…
Fábulas literarias
Las Fábulas literarias es la obra más conocida del fabulista Tomás de Iriarte. Consiste en una colección de poem…
La creación
I
Los aéreos picos del Himalaya se coronan de nieblas oscuras en cuyo seno hierve el rayo, y sobre las llanuras que se extienden a…
Mayo
De la niñez los días
tienen encantos
que nunca la memoria
rinde a los años:
viven, conmigo,
…
El velo de la reina Mab
La reina Mab, en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas de pedrería, caminand…
La protesta de la musa
En el cuarto sencillo y triste, cerca de la mesa cubierta de hojas escritas, la sien apoyada en la mano, la mirada fija en las página…
A Margarita Debayle
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra can…
La duda terrible de las apariencias
Pienso en la duda terrible de las apariencias,
En la incertidumbre en que nos hallamos, pienso que quizá somos juguete de una ilusi&…
Yo no tengo soledad
Es la noche desamparo
de las sierras hasta el mar.
Pero yo, la que te mece,
¡yo no tengo soledad!
Es el …
Claro de luna
Media Noche.
Solo, bajo el cielo inmenso, ante el prestigio augusto de la luna, pienso y sueño. Y, como en la onda de una brisa dulce…
Ay voz secreta del amor oscuro
¡Ay voz secreta del amor oscuro!
¡ay balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, cameli…
Obrerito
Madre, cuando sea grande,
¡ay..., qué mozo el que tendrás!
Te levantaré en mis brazos,
como el …
La luna nueva
Quiero hacerte un regalo, hijo mío, pues la vida nos arrastra a la deriva.
El destino nos separará, y nuestro amor será…
Quién fuera tu espejo
¡Cuán feliz es el sol! En las mañanas
por verte su carrera precipita,
a tus balcones llega, y en cada al…