Memorias
Muerto y resucitado
Confieso que cuando leí en el Boletín de los Ejércitos que yo había muerto en el campo de batalla, en uno de a…
Biografías breves
Gustavo Adolfo Béquer (1836-1870)
Poeta español, nacido el 17 de febrero de 1836 en Sevilla, hijo de un célebre p…
Biografías breves
Clarín (1852 – 1901)
Leopoldo Alas García-Ureña, conocido por su seudónimo de Clarín, nació en Zam…
Canto de la vida pública
A pie, con el corazón ligero, huello la vía pública;
Franco y salubre el mundo se dilata ante mí;
…
La carta
Yo espero, hace mucho tiempo, una carta que no llega.
Día a día, al venir de mi oficina, la busco sobre mi mesa.
Voluminos…
Las veintisiete
Había oído hablar Ramiro Nozales de cierto filósofo, el cual no era de estos metafísicos sutiles consagrados d&i…
Los lunares de mi prima
La historia de los únicos amores serios que he tenido, es algo que siempre he deseado contar y que hasta hoy no lo he hecho esperand…
Hojas secas
Fue en la soledad mística de un jardín: el viejo jardín del Luxemburgo, poblado de leyenda y de sueños rom&aac…
El beso
Antonio Pujía eligió, al azar, uno de los bloques de mármol de Carrara que había ido comprando a lo largo de los…
Tini
-¿Cómo va la enferma? -dijo el médico, entrando a una pieza en la que varias personas hablaban en voz baja.
-No est&aac…
Los amigos?
Te encontrarás mañana, si dejas de ser niño,
amigos que protesten de su amistad leal;
tendrás acaso …
Tres fechas
En una cartera de dibujo, que conservo aún llena de ligeros apuntes, hechos durante algunas de mis excursiones semiartística…
El chico de la tienda
Al pasar por la puerta de la abacería que me sirve, dije al dueño:
-Envíeme un cuarto de kilo de queso de Villaló…
El tío Quintín
IV
Estoy desolado. Ayer comprobé, sin la menor posibilidad de duda o error, la existencia del tío Quintín. Me siento co…
Cuento de Pascua
Después de muchos años, le veía en la Iglesia, de pie, a mi lado, y del fondo de mis recuerdos le evocaba cuidando a s…
El vagabundo inapetente
II
¡Cuántas noches, mientras guiaba mis pasos por las desiertas calles de la ciudad, he pensado en ese vagabundo amigo m&iacut…
El nido de gorriones
Ancho, huesoso, atlético, con los hombros robustos, las piernas fuertes y el cuerpo encorvado por la edad, era el tío Roque un…
El frío del Papa
Decía el periódico: «No es cierto que Su Santidad León XIII esté enfermo. Su salud se mantiene firme; pero…
Otra oportunidad
Hoy es el primer día de colegio para Pablo y María.
Nerviosos, excitados, preparan un cuaderno, un lápiz, un bol&iacu…
Celos
Un souvenir est encore un rival
Millevoye.
Grande injusticia demuestras
con tus quejas y tus celos,
pues estimas por rivales…