Crítica Literaria
El otro yo
(La muerte y otras sorpresas, 1968)
Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historiet…
Cartas Desde La Tierra
Cartas desde la Tierra, cuya primera edición no se autorizó hasta 1962, describe en vivo y en directo la versión siglo …
Acerca de los besos
Piero contó:
Esta noche hemos hablado de nuevo sobre el beso y hemos discutido acerca de que clase de beso era el que nos procuraba m…
Comportamiento en los velorios
No vamos por el anís, ni porque hay que ir. Ya se habrá sospechado: vamos porque no podemos soportar las formas más sol…
El evangelio según Marcos
El hecho sucedió en la estancia Los Álamos, en el partido de Junín, hacia el sur, en los últimos días del…
La noche de los feos
1
Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la op…
Pedro Páramo
—¿Sabe, don Pedro, que derrotaron al Tilcuate?
—Sé que hubo alguna balacera anoche, porque se estuvo oyendo el alboroto; pero…
No oyes ladrar los perros
—Tú que vas allá arriba, Ignacio, dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz en alguna parte.
—No …
El amor que asalta
¿Qué es eso del Amor, de que están siempre hablando tantos hombres y que es el tema casi único de los cantos de…
Víctimas del amor
Durante tres años trabajé como ayudante en una librería. Al principio cobraba ochenta marcos al mes, después nov…
Deseo y posesión
Las charadas ya no están de moda. ¡Qué tiempos tan buenos para los poetas eran aquellos en que Le Mercure proponí…
Papá Goriot
La historia narra el sufrimiento de papá Goriot, un hombre que dio todo por sus hijas y que al final estas le correspondieron mal, de…
Un árbol de Noel y una boda
Hace un par de días asistí yo a una boda... Pero no... Antes he de contarles algo relativo a una fiesta de Navidad. Una boda e…
Viven porque están muertos
—El amor es un estado patológico que dura más en los débiles y menos en los fuertes —dijo el joven mirando fijamente a …
Estoy sin cigarrillos y sin ti
La felicidad me dejaba siempre solo.
Después del amor miro el cielo raso que es el cielo de los amantes: vacío de cal blanca…
La primera aventura
Es asombrosa la forma en que lo vivido puede parecemos extraña e incluso cómo puede desaparecer de la cabeza. Años ente…
La palabra
... Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan... Me prosterno ante ellas…
Hombres célebres
Víctor Hugo hace un análisis en forma de notas críticas a la obra y las figuras de Voltaire, Lord Byron y Walter Scott.…
Los celosos
Irma Peinate era la mujer más coqueta del mundo, lo fue de soltera y aún más de casada. Nunca se quitaba, para dormir, …
San Manuel Bueno mártir
En el pueblo todos acudían a misa, aunque sólo fuese por oírle y por verle en el altar, donde parecía transfigu…