Horror
El árbol osario
Después de un largo y pesado viaje, Vicent, el nuevo administrador, llegó al establecimiento colonial.
Los hombres al…
Terror
Al caer la tarde, Corrales se dirigió al galpón de las
herramientas, donde estaba el catre del viejo Cetrini. La
verdad, s…
El lobisón
Una noche en que no teníamos sueño, salimos afuera y nos sentamos. El triste silencio del campo plateado por la luna se hizo …
El gato de Baudelaire
¿Usted sabe que Baudelaire tenía un gato? ¡Oh! un gato hermosísimo, de pelo negro, suave y brillante como…
Dónde está mi cabeza
- I -
Antes de despertar, ofrecióse a mi espíritu el horrible caso en forma de angustiosa sospecha, como una tristeza hond&ia…
Historia del señor Jefries y Nassin el Egipcio
No exagero si afirmo que voy a narrar una de las aventuras más extraordinarias que pueden haberle acontecido a un ser humano, y ese s…
La mancha indeleble
Todos los que habían cruzado la puerta antes que yo habían entregado sus cabezas, y yo las veía colocadas en una larga …
Un extraño relato de Navidad
El doctor Bonenfantes forzaba su memoria, murmurando:
¿Un recuerdo de Navidad?... ¿Un recuerdo de Navidad?...
Y, de pronto, ex…
Trenes asesinos
Si al buen Sr. Leuthreau, tratante en bestias, le hubiesen asesinado en los Balkanes, el hecho sería naturalísimo. Pero morir …
El guardavía
Página 2
Puntual con mi cita, la noche siguiente puse el pie en la primera hendidura del zigzagueante camino cuando los reloje…
¿Fue un Sueño?
Cuento corto clasico de terror antiguo, limpio, puro. escencial para entender el genero actual
El fantasma acusador
Escuché una historia, que creo verdadera, de cierto hombre a quien llevaron a la corte de justicia bajo sospecha de asesinato, la cua…
El sueño
Murray tuvo un sueño.
La psicología y la ciencia vacilan cuando intentan explicarnos las aventuras de nuestro …
La alucinación de Staley Fleming
De los dos hombres que estaban hablando, uno era médico.
-Le pedí que viniera, doctor, aunque no creo que pueda hacer nada.…
Hipnotismo
Despúes de la comida, la víspera de nuestra llegada a Valparaíso, el doctor Fowland y yo pasamos al salón de fum…
Los que ignoran que están muertos
Los muertos — me había dicho varias veces mi amigo el viejecito espiritista, y por mi parte había encontrado, varias veces tam…
La muerte
¡La había amado locamente!
¿Por qué se ama? ¿Por qué se ama? Cuán extraño es ver un s…
La muerte
La automovilista (negro el vestido, negro el pelo, negros los ojos pero con la cara tan pálida que a pesar del mediodía parec&…
La araña
Jueves, 17 de marzo.
Me encuentro en un notable estado de excitación. Ya no hablo con nadie; apenas doy los buenos días a la s…
Una noche de verano
El hecho de que Henry Armstrong estuviera enterrado no era motivo suficientemente convincente como para demostrarle que estaba muerto: siemp…