Horror
A La Deriva
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Buenos Aires, Argentina, 19 de febrero de 1937), notable cuenti…
Un suicidio
En las ropas del suicida se encontró una carta dirigida al juez de guardia, que, copiada a la letra, decía así: «…
Un mensaje del más allá
Conocí al Cavalieri Cesare Rinaldi a principios de 1931, viajando en un rápido diurno de Génova a Roma. El tren se hab&…
Deja A Los Muertos En Paz
Deja a los muertos en paz (La? die Toten Ruhn) es un relato de vampiros del escritor alemán Ernst Raupach (o bien de Ludwig von Tieck…
Médium
Soy un hombre intranquilo, nervioso, muy nervioso; pero no estoy loco, como dicen los médicos que me han reconocido. He analizado tod…
El alcahuete castigado
Durante la Regencia ocurrió en París un hecho tan singular que aún hoy en día puede ser narrado con interé…
La bella alma de Don Damián
Don Damián entró en la inconsciencia rápidamente, a compás con la fiebre que iba subiendo por encima de treinta …
Laberinto De Sue?os
Antología de cuentos fantásticos.
El misterioso e insondable mundo de los sueños, dando vida a estos cuentos de suspen…
De caza
Una vez tuve en mi vida mucho más miedo que las otras. Hasta Juancito lo sintió, transparente a pesar de su inexpresión…
Los suicidios
Leía hace pocas noches, en la gacetilla arlequinesca de nn periódico, la noticia de un suicidio recientemente acaecido. El p&a…
El hombre que ríe
Señor doctor, yo soy Tony Garnier, el famoso clown Tony Garnier, que poseí el raro secreto de la risa. Yo soy el hombre que r&…
Una hora de amor
I
Donde la Sacerdotisa de Venus empieza a creer en la despoblación del Bosque Sagrado.
¡Tan!... &iexc…
Otro caso de vampirismo
Es una tertulia «daurevillesca» reunida
bajo la fronda de un paseo. Lejanamente, entre los arabescos de hojas, algunos…
La madre de las enfermedades
Se llama Unguymaman, o sea, Madre de las
Enfermedades. Vive en las aguas profundas y sale
a la superficie en las noches oscuras, tempestuosa…
Al otro lado de la pared
Hace muchos años, cuando iba de Hong Kong a Nueva York pasé una semana en San Francisco. Hacía mucho tiempo que no hab&…
La historia de un hombre supersticioso
“Hubo algo muy extraño acerca de la muerte de William, ¡muy extraño de veras!” suspiró con melancolía un h…
El conjuro
El pensador oyó sonar pausadamente, cayendo del alto reloj inglés que coronaban estatuitas de bronce, las doce de la noche del…
El Vampiro
— Sí —dijo el abogado Rhode—. Yo tuve esa causa. Es un caso, bastante raro por aquí, de vampirismo. Rogelio Castelar, un hombr…
La tumba
El diecisiete de julio de mil ochocientos ochenta y tres, a las dos y media de la mañana, el guarda del cementerio de Béziers,…
El árbol osario
Después de un largo y pesado viaje, Vicent, el nuevo administrador, llegó al establecimiento colonial.
Los hombres al…