Ficción Histórica
La lluvia de fuego
Y tornaré el cielo de hierro y la tierra de cobre.
Levítico, XXVI - 19.
Recuerdo que era un día de sol herm…
La oración de Semana Santa
El último chá de Persia, que, según nadie ignora, murió a manos de un fanático, tuvo en su historia una p…
Leyenda del gobernador y el escribano
En tiempos que pasaron, fue gobernador de la Alhambra un anciano y valeroso caballero, el cual, por haber perdido un brazo en la guerra er…
Griselda
Voy a contar de un marqués no una cosa magnífica, sino una solemne barbaridad, aunque terminase con buen fin; la cual no acons…
El señor de Magaz
El señor de Magaz vivía en su palacio con sus dos hijas, Iluminada y Laura. Al encontrarse viudo, la mayor no pasaba de los si…
La yaqui hermosa
Los indios yaquis—casta de las más viriles entre los aborígenes de Méjico—habitan una comarca fértil y rica de…
La Deuda Mutua
Ricardo Güiraldes nació en Buenos Aires en 1886 y murió en París en 1927. Sus restos descansan en San Antonio de A…
Sharaya
Sharaya, el Santón de Jandripur, permanecía desde tiempos muy lejanos sentado a la orilla de la carretera, a la salida de la a…
La cueva de la mora
Frente al establecimiento de baños de Fitero, y sobre unas rocas cortadas a pico, a cuyos pies corre el río Alhama, se ven tod…
Un cabecilla
De aquel molinero viejo y silencioso que me sirvió de guía para visitar las piedras célticas del Monte Rouriz gu…
La casa quemada
II
El negocio era provechoso y merecía la pena de emprenderlo, aunque ello significara un año de separación. Al cabo de…
Eucaristía
Genuflexos ante el altar del Santo Gonzaga, oraban en la gloria de la mañana de Mayo, bañados en policroma fanfarria de luz co…
El rasgo de Pañizosa
Oiga usted, contada al menorete, señor don Teótimo, la historia de mis desdichas, y por ellas vendrá en conocimiento de…
La muerte de Axel
En un país tan lejano que perdió el nombre y en un tiempo tan distante que parece olvidado, sucedió esta pequeña…
El vengador
…–¡Sí, señores jurados, aquella mujer, aquella anciana, era mi madre! –Me acerqué a su lecho silenciosamente, en…
La Vuelta Al Mundo En Ochenta Dias
Phíleas Fogg – noble ingles – apuesta con sus amigos del club que realizara en 80 días la vuelta al mundo. Parte, en efecto, c…
Vida y entierro de Don Pendón
Por su amigo «El Pensador»
Cuando era yo muchacho, que comencé a oír las hazañas del señor don Pend&…
El combate de la tapera
De la tapera seguían saliendo chorros de fuego entre una humareda espesa que impregna el aire de fuerte olor a pólvora.
En el …
La hoja de parra
Las dos de la tarde acababan de dar en el gabinete, amueblado con el lujo aparatoso e insolente propio de una cortesana vulgar enriquecida d…
Uno a media calle
No es el tambor más o menos conocido en todas las columnas. Es un ruido seco, un golpe al parecer dado en un tronco sembrado de oque…