Ficción Histórica
El talismán
La presente historia, aunque verídica, no puede leerse a la claridad del sol. Te lo advierto, lector, no vayas a llamarte a enga&ntil…
El Cristo De La Calavera
"El rey de Castilla marchaba a la guerra de moros, y para combatir con los enemigos de la religión había apelado en son d…
Instinto
Aquel año, las monjitas de la Santa Espina se habían excedido a sí mismas en arreglar el Nacimiento. En el fondo de una…
Los que no vivieron
Habían llegado a lo alto de la montañita, y fatigados por la ascensión, se apoyaban el uno contra el otro.
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Pecado de omisión
A los trece años se le murió la madre, que era lo último que le quedaba. Al quedar huérfano ya hacía lo m…
Rafaelillo sin miedo
Aconteció lo que voy a relatar allá por los años de Maricastaña, cuando la pintoresca sierra cordobesa era pat…
Verónica
Fray Tomás de la Pasión era un espíritu perturbado por el demonio de la ciencia. Flaco, anguloso, nervioso, páli…
El zurdo
Un entrevero violento y fugaz, palabras de odio gritadas entre una carnicería de doscientos hombres que, al través de la noch…
El entierro de la sardina
Rescoldo, o mejor, la Pola de Rescoldo, es una ciudad de muchos vecinos; está situada en la falda Norte de una sierra muy fría…
El otro rey mago
Vazda, la yegua más veloz de Artabán, había estado esperando toda la noche, ensillada y aparejada en la caballeriza, pi…
El hacha mística
Era lo que se llama un investigador. Buscaba el misterio de la vida, que lo es de la muerte, ya que ese misterio no es sino la linde misma …
El Cristo de la calavera
I
El rey de Castilla marchaba a la guerra de moros, y para combatir con los enemigos de la religión había apellidado en son de…
Rompecabezas
- I -
Ayer, como quien dice, el año Tal de la Era Cristiana, correspondiente al Cuál, o si se quiere, al tres mil y pico de …
La promesa
Mateo de Zalbidea y Pérez era un hombre como los demás, y no es poco ser.
Digo que este Mateo se había enamorado a los…
La tristeza
Fuese el tío Roque a su choza haciéndose cruces de lo que había oído, y algo temeroso de que aquella mujer fuese…
Paz a los muertos
- I -
Orad por los difuntos; que no es la misericordia de Dios más dura que las entrañas de la tierra...
S…
El velo del templo
Era un Jueves Santo por la noche.
Habían acabado las ceremonias de la tarde, y tras un día de fatiga y de calor, yo, joven se…
El marqués de Lumbría
En toda la ciudad de Lorenza no se hablaba luego sino de la entereza varonil con que Carolina llevaba adelante sus planes. Salía a di…
El gemelo
La condesa de Noroña, al recibir y leer la apremiante esquela de invitación, hizo un movimiento de contrariedad. ¡Tanto …
La condenada
Catorce meses llevaba Rafael en la estrecha celda. Tenía por mundo aquellas cuatro paredes de un triste blanco de hueso, cuyas grieta…