Fantasía
El hombre de la sesera de oro
Al leer su carta, señora, me ha asaltado algo así como un remordimiento. Me he recriminado el color pesimista de mis cuentos y…
El sombrero metamórfico
Los sombreros se usan para precaverse del sol o del frío. Los campesinos no pueden prescindir de ellos; los alpinistas, tampoco. No s…
Las Jugarretas De La Magia
Es una leyenda Hindú.
Portada tomada desde: http://www.cs4fn.org/mathemagic/mathemagic.html
El pájaro verde
III
Una de estas lavanderas, que era, valiéndonos de cierta expresión a la moda, una pollita muy simpática, volv&i…
Yzur
Compré el mono en el remate de un circo que había quebrado.
La primera vez que se me ocurrió tentar la experiencia a cu…
El hombrecillo rejuvenecido
En los tiempos en que Nuestro Señor andaba aún por la tierra, entró un anochecer, acompañado de San Pedro, en un…
El caballero del cisne
Estaba Ninín con sus papás en el Teatro real, viendo la representación de una ópera, y, como los artistas cantab…
Los hipocampos
Entre las blancas caricias de las espumas, surcando velozmente el mar de un verde tenue, oleoso, nadan en grupo deslumbrador los sedosos…
Bécquer
Yo he asistido a una evocación que se hizo en mi espíritu casi carne y alma, en una antigua posesión jesuítica.…
En Nazaret
Cuando Jesús tenía cinco años, hallábase una vez sentado en el umbral del taller de su padre, ocupado en hacer f…
Leyenda de las tablillas que cantan
En las tejavanas de los templos de tiniebla y agua, alzados en zancos de pirámides, tejavanas de madera coloridas al final de escali…
Tomás y el desván
El “Desván” estaba totalmente en silencio, con ese silencio que se va haciendo pesado como si un manto de plomo pesara sobre tu cab…
D. Dimas de la Tijereta
Cuento de viejas que trata de cómo un escribano le ganó un pleito al diablo
I
Érase que se era y el mal qu…
La historia según Pao Cheng
En un día de verano, hace más de tres mil quinientos años, el filósofo Pao Cheng se sentó a la orilla de …
Hans Christian Andersen
Allá lejos en el bosque había un pino: ¡qué pequeño y qué bonito era! Tenía un buen sitio do…
Las queridas de humo
Vienen lejos aún. Vagamente escucho el hallalí de los caracoles y el ladrido de los perros. Es el conde Lascaro que va a la …
La nochebuena en el purgatorio
El poeta suicida, que me había guiado por los laberintos y recovecos de los círculos infernales, me sacó al fin de la c…
El velo de la reina Mab
La reina Mab, en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas de pedrería, caminand…
El pájaro emplumado
Erase una vez un maestro de brujos que tomó la figura de un
pobre hombre e iba ante las puertas de las casas pidiendo, y apre
saba…
Leyenda del Tesoro del Lugar Florido
¡El Volcán despejado era la guerra!
Se iba apagando el día entre las piedras húmedas de la ciudad, a sorbos, co…