Drama
La mujer vengada
Remontémonos a las épocas gloriosas en las que Francia tenía numerosos señores feudales que gobernaban desp&oacu…
Cambio de luces
Esos jueves al caer la noche cuando Lemos me llamaba después del ensayo en Radio Belgrano y entre dos cinzanos los proyectos de …
Romancero Gitano
Federico García Lorca, poeta, dramaturgo y prosista español, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura es…
Los celosos
Irma Peinate era la mujer más coqueta del mundo, lo fue de soltera y aún más de casada. Nunca se quitaba, para dormir, …
Los suicidas
No pasa un día sin que aparezca en los periódicos la relación de algún suceso como éste:
&q…
El asesino
El culpable era defendido por un jovencísimo abogado, un novato que habló así:
-Los hechos son innegables, señor…
Divinas palabras
Divinas palabras (1919) es otra de las pequeñas joyas que nos deja la literatura española de la mano de Valle-Inclán. O…
Macario
Sobre la vida de Macario, un joven con una enfermedad mental, quien en su pueblo es confundido con un poseído.
Dentro y fuera
Había una vez un hombre llamado Frederick; se dedicaba a tareas intelectuales y poseía una amplia extensión de conocimi…
No se conoce al hombre por la canción que canta
Fue en primer curso, en clase de Orientación Profesional, hace ya quince años, donde conocí al expresidiario Alberto P…
La aventura de un matrimonio
El obrero Arturo Massolari hacía el turno de noche, el que termina a las seis. Para volver a su casa tenía un largo trayecto q…
La carta del difunto
I
Jorge y Juana se querían mucho y se querían desde muy niños. Yo no me precio de saber describir el amor, y así…
La última niebla
Hace varias horas que hemos llegado a la ciudad. Detrás de la espesa cortina de niebla, suspendida inmóvil alrededor nuestro,…
Canción de Navidad
Sí, y la columna era la suya. La cama era la suya y suya era la habitación. Pero lo mejor de todo es que el tiempo que le qued…
Al correr los años
El lugar común de la filosofía moral y de la lírica que con más insistencia aparece, es el de cómo se va …
La mujer fría
Blanca, envuelta en el amplio peinador de crespón amarillo, con la cabellera ceniza y rizosa cayendo sobre los hombros desnudos, pare…
Hay sitio para dos
Una hermosísima burguesa de la calle Saint-Honoré, de unos veinte años de edad, rolliza, regordeta, con las carnes m&aa…
Continuidad de los parques
Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regr…
Poquita cosa
Hace unos días invité a Yulia Vasilievna, la institutriz de mis hijos, a que pasara a mi despacho. Teníamos que ajustar…
La leyenda de Don Juan Tenorio
Corre el tiempo, crece el día,
y el palacio en honda calma,
mudo cual cuerpo sin alma,
parece tumba vacía.
Mansi&…