Drama
El velo de la abadesa
Existe en Lombardía un monasterio, famoso por su santidad y la austera regla que en él se observa. Una mujer, llamada Isabel, …
Una vendetta
La viuda de Pablo Savarini habitaba sola con su hijo en una casita pobre sobre las murallas de Bonifacio. La ciudad, construida sobre un s…
La estéril
Aunque las tupidas cortinas, como centinelas vigilantes, cerraban el paso al frío; aunque las lámparas ardían claras y …
El zapato
Cuando oigo decir que el amor es felicidad, siento tentaciones de responder inmediatamente: «Sí, con tal que no anden por medio…
La ganadera
No podía el cura de Penalouca dormir tranquilo; le atormentaba no saber si cumplía su misión de párroco y de cri…
Adán y Evans
(Evans por un lateral con unas cuartillas en la mano.)
Aquí me presento yo, señoras y señores y niños, s…
La tortura por la esperanza
A Monsieur Édouard Nieter
Oh, una voz, una voz, para gritar!
Edgar Poe: El pozo y el péndulo
Al atardecer, el venerable Pedro …
Historia vulgar
La quiso un poeta; la quiso mucho y largos meses distrajo su esperanza en los linderos del jardín donde mariposeaba la niña.
&…
Sueña el rey
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que reci…
La tempestad
«Voy con María. Espéranos. --Octavio».
Octavio R..., el escritor neurótico de palabra helada, eras m…
La chula de Amaniel
Juan Valdés tenía una novia de reja y plática nocturna en la Plaza de las Comendadoras... Una noche, al retirarse de su…
En la sima
María se hizo conducir a la estación, mientrasLuis dormía, rendido por la noche de insomnio. Ella tampoco había …
Navidad
1
Sleptsov regresó del pueblo caminando a través de las nieves que lo empañaban todo y, al llegar a su mansión …
¡Médicos, no!
Cuando despertó el muy reverendo padre Gerundio, un alegre rayo de sol besaba el obscuro suelo de su estrecha celda. Sorprendido el b…
Los suicidios
Leía hace pocas noches, en la gacetilla arlequinesca de nn periódico, la noticia de un suicidio recientemente acaecido. El p&a…
Con pasión
Hasta después de su pubertad, nadie advirtió la pasión que la dominaba: el deseo de inspirar compasión. Y ese d…
La tumba
El diecisiete de julio de mil ochocientos ochenta y tres, a las dos y media de la mañana, el guarda del cementerio de Béziers,…
Santa Isabel
Cuando expiró, no sé quién de los presentes dijo, con cierta indiferencia semicompasiva:
—Ya cesó de sufrir.
Y …
El cóndor y el poeta
Diálogo
POETA
-Escucha, amigo Cóndor, mi exorcismo;
obedece a la voz del mago Mitre,
que ha convertido…
El obstáculo
Por el sendero misterioso, recamado en sus bordes de exquisitas plantas en flor y alumbrado blandamente por los fulgores de la tarde, iba el…